










La hora de la comida con tu bebé puede ser menos caótica con estos boles con ventosa. Tienen una forma de animal super tierna (pollo o rana) y colores vivos que llaman la atención del pequeño. Lo mejor es que llevan una ventosa fuerte en la base que se pega a la mesa o la trona, ¡así es mucho más difícil que los tire al suelo! Están hechos con materiales seguros: el interior es de acero inoxidable 304 (fácil de limpiar e higiénico) y el exterior es de silicona de calidad alimentaria, suave al tacto. Tienen una capacidad de 300 ml, suficiente para papillas, purés o trocitos. Son aptos para lavavajillas y se desmontan fácilmente para limpiar bien todos los rincones. Ideales para usar en casa, llevar de viaje o incluso al parque. Recomendado para bebés a partir de 6 meses, cuando empiezan a comer sólidos. Un regalo práctico y divertido que ayuda a fomentar la autonomía en la alimentación. ¡Y a ti te ahorrará tener que recoger comida del suelo mil veces!