Oye, si necesitas que el agua vaya solo en una dirección y no vuelva atrás, estas válvulas de retención son justo lo que buscas. Vienen en un pack de 10 unidades, así que tienes para reponer en varios sitios. Están hechas de poliacetal, un material duradero y seguro. Hay tres tamaños: Tipo A (10x11 mm), Tipo B (14x16 mm) y Tipo C (15x16 mm), para que elijas el que mejor se adapte a tu instalación. Funcionan con un resorte interno: cuando hay flujo de agua, se abren; si el flujo intenta volver atrás, se cierran solas. Son perfectas para evitar reflujos en grifos, duchas, sistemas de riego del jardín, acuarios, e incluso en electrodomésticos o bombas. El diseño es desmontable, así que las puedes limpiar o mantener fácilmente. Vamos, que son pequeñas, pero solucionan muchos problemas de fontanería. Ideales para el bricolaje en casa o para instalaciones comerciales sencillas. ¡Un básico que deberías tener en el cajón de herramientas!