¿Cansado de tener que buscar dónde apoyar la bici? Esta pata de cabra trasera es la solución. Está hecha de aleación de aluminio, por lo que es ligera pero muy resistente, no se oxida y aguanta bien la intemperie.
Lo mejor es que es ajustable en longitud sin herramientas: solo aprietas un botón rojo en el lateral y la extiendes o la recoges. Así la adaptas a la altura de tu bicicleta, ya sea de montaña (de 24\ a 29\) o de carretera, siempre que el cuadro tenga los agujeros de montaje con una distancia de 40 mm (y sean de unos 18 mm de diámetro).
La base tiene unas zapatas de nailon antideslizantes anchas que dan mucha estabilidad, incluso en suelo irregular o con viento. El paquete incluye los tornillos y la llave Allen para instalarla en unos minutos. Un accesorio práctico que te hará la vida más fácil.